Esta columna y un servidor está a sus órdenes en:

Pablo Aguilar Torres
El paradero de Cuatro Caminos se ha vuelto literalmente un nido de ratas, donde los delitos menores proliferan con números alarmantes. Un interminable laberinto de puestos semifijos donde se vende mercancÃa apócrifa, comida y hasta papelerÃas y peluquerÃas, una desordenada asignación de bases de microbuses en donde incluso tienen los usuarios que recorrer toda la extensión del paradero para poder tomar otros colectivos que le lleven a su destino, sorteando por arriba con los camiones que poco les importan los peatones, y por debajo en el poco espacio que el túnel deja por haber ambulantes en cada salida, y la nueva e “ingeniosa” (entiéndase el sarcasmo) idea de colocar locales al interior, un corrupto sistema de lÃderes que cobran cuotas millonarias a locales y ambulantes para poder operar con servicios, como agua y luz, las cuales por cierto no son pagadas en ningún recibo, un mantenimiento pobre o casi nulo, callejones malolientes y con basura por todas partes hacen la mancuerna perfecta con la delincuencia que dÃa a dÃa viven los usuarios de éste paradero Intermodal dentro de Naucalpan.
A todas horas, de manera impune delincuentes asaltan a los usuarios de éste paradero robando celulares, carteras, joyerÃa, portafolios con violencia frente a cientos de usuarios indiferentes de la situación, indiferentes hasta que son presa misma de ésta delincuencia ha proliferado en parte a la facilidad con la que los hampones se escabullen entre puestos, microbuses y salidas, en parte también por las autoridades ineptas que controlan el paradero.
La Ineptitud de la autoridad para controlar esta situación es un ejemplo grave de cómo la polÃtica de “pasarle la bolita a otro” hace mella directa en la ciudadanÃa expuesta a funcionarios que no desean asumir las responsabilidades que por ley se les confiere, abusando de ésta misma ley para no hacer nada.
Un grave problema que sufre éste paradero es la “jurisdicción” ya que se considera parte del Estado de México y a su vez es parte del Distrito Federal. Con el precedente de lo conflictivas que se vuelven las zonas limÃtrofes es con lo que funcionarios han pasado por la administración escudándose en estar imposibilitados para actuar para retirar el ambulantaje y dar mayor eficiencia en la movilidad de los usuarios por el paradero. Por un lado el Gobierno del Distrito Federal resguarda las instalaciones interiores, las exteriores son resguardadas por policÃas adscritos a la Agencia de Seguridad Estatal que incluso cuenta con las instalaciones de la Subjefatura de la onceava región operativa de los guardias auxiliares de la ASE, irónico que a escasos metros de distancia, delincuentes hagan de las suyas con los usuarios del Paradero.
Agentes de la ASE además deben actuar como agentes de vialidad, incluso haciendo honor al puesto, multando a colectivos, ante la falta de respeto de estos últimos de sus paraderos asignados, haciendo que en ves de cuidar la seguridad en los Andenes y paraderos, tengan que organizar el tráfico del paradero, pero no solo los operadores de transporte participan en tal desastre por las mañana, ya que usuarios bajan de las unidades en plenas calles lo que ocasiona mas tráfico del que ellos mismos sufren.
QuedarÃa mucho que hacer, empezando por romper la ineptitud en éste rubro de las autoridades tanto la local de Naucalpan y las del Estado de México y Distrito Federal, reiterando la ineptitud, pues ellas mismas se han declarado en ocasiones no aptas o fuera de sus funciones o jurisdicción; como ejemplo queda ver la Agencia Móvil del Ministerio Publico la cual no opera de manera adecuada, y las condiciones de presentar una denuncia son tan engorrosas que los usuarios omiten denunciar delitos por la falta de resultado e incluso por temor a la represalia ya que parte de la red de delincuentes que opera en el paradero son conocidos por operadores, checadores y ambulantes, pero no se presenta denuncias por éste temor.
El esfuerzo de las autoridades se debe dar en los diversos niveles para erradicar el ambulantaje, mejorar la movilidad y seguridad de los usuarios que se cuentan por cientos de miles para Naucalpan y municipios colindantes, y que a diario sufren por no tener más alternativa de transporte. No puede ser pretexto de las autoridades las cuestiones de jurisdicción, tienen la obligación de legislar para dar mejor certeza en la seguridad de los usuarios del paradero, dejar de “echarse la bolita” y dejar en manos del hampa y condiciones insalubres a los ciudadanos.
Pero se lo repito estimado vecino… usted, su opinión segura que a diario ve las calles, es quien tiene la última palabra….
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